Hecho con Miguel Royo:
Cindy Sherman (Glen Ridge, Nueva Jersey; 19 de enero de 1954), nacida con el nombre de Cynthia Morris Sherman, es una fotógrafa y directora de cine estadounidense. Una de las mayores representantes de la fotografía de posguerra, exhibió más de tres décadas de su trabajo en el MoMA de Nueva York.
Cindy Sherman nació en Glen Ridge, un suburbio del área metropolitana de Nueva York, sin embargo su familia se mudó poco después de su nacimiento a Huntington, en Long Island, donde Sherman creció siendo la más joven de cinco hermanos. A diferencia de otros artistas, Sherman no estaba particularmente involucrada en las artes cuando era joven, su padre se ganaba la vida como ingeniero y su madre trabajaba como maestra de lectura. Sherman dice que no sabía lo que era el mundo del arte hasta que fue a la universidad. A pesar de que sus padres carecen de interés artístico, apoyaron su decisión de entrar en la escuela de arte después de terminar la escuela secundaria.
Series de Cindy sherman:
—Untitled (1975-1976)
todo partió de un interés por registrar su proceso de transformación en varios personajes, algo que para la historia de la fotografía —concentrada en registrar los fenómenos exteriores y funcionar como un
documento fidedigno de la realidad

—Untitled Film Stills (1977-1980)
Untitled Film Stills, uno de sus proyectos más exitosos. En esta serie, Sherman se caracterizó como distintos estereotipos femeninos del cine y tomó 70 autorretratos en blanco y negro, que referían a cintas de Hollywood, del film noir o cine de clase B.
cindy sherman presenta la obra Centerfolds, la que originariamente consistió en un proyecto de fotografías en extensión de dos páginas encargado por la revista Artforum, en el que la artista, inspirada en las páginas centrales de revistas pornográficas, personificó diversas personajes imaginarias que se muestra
—Fotografía de moda (1983- )
Dianne Benson —quien era dueña de algunas boutiques en Estados Unidos— le comisionó una serie de fotografías para la revista Interview, en las que la artista exploró la noción de belleza, más allá de lo que se suele ver en las fotografías de modelos y tendencias.
—Fairy Tales (1985-1986)
Cindy Sherman produjo la serie Fairy Tales, en la que revisa la iconografía de los cuentos infantiles. Lejos del ensueño de las películas animadas, la serie funcionan también como un mecanismo ideológico que permea nuestra educación sentimental
—Disasters (1986-1989)
,Cindy Sherman retoma elementos del cine, aunque en esta ocasión se sumerge en el imaginario de las películas de terror. En las fotografías de Disasters es posible apreciar la atención al detalle de la artista, quien cuida cada aspecto de la escenografía para llevar al máximo su potencial emotivo, incluso en las
tomas donde no hay personajes visibles.
—History Portraits (1988-1990)
En sintonía con las discusiones feministas y posmodernas gestadas a finales de la década de 1980 y principios de los años 90, Cindy Sherman trabajó en la serie History Portraits, en la que recrea algunas pinturas de periodos como el Renacimiento o el Barroco.
Para realizar la serie, Sherman no fue a ver ninguna de las pinturas en las que se basó, sino que utilizó únicamente reproducciones de libros o afiches. Al respecto, la artista comentó en una entrevista recopilada por el MoMA que esto se debió a una decisión creativa: «Es un aspecto de la fotografía que aprecio conceptualmente: la idea de que las imágenes pueden ser reproducidas en cualquier momento, lugar y por quien sea».
—The Head Shots (2000-2002)
La llegada del nuevo milenio supuso un cambio para Cindy Sherman: después de 22 años de trayectoria, con varias exposiciones exitosas, la artista reinventó la dirección de su trabajo al observar los resultados de sus primeros proyectos. Con The Head Shots, Sherman volvió a aparecer como modelo, en esta ocasión con caracterizaciones de mujeres en vestidos elegantes o con un estilo urbano.
Esta serie, dentro de la carrera de Sherman, se puede apreciar como un corte de todo lo aprendido hasta la fecha, ya que cada imagen contiene referencias a trabajos anteriores: por ejemplo, algunas poses remiten a las de Untitled Film Stills (serie de finales de la década de 1970); el uso de prostéticos y maquillajes grotescos se asemejan en gran medida a sus imágenes para revistas de moda, mientras que el juego de luces recuerda a lo que trabajó en History Portraits.
—Clowns (2003-2004)
Gran parte de las series de Cindy Sherman comparten una reflexión sobre cómo construimos nuestra identidad en relación con el entorno social en el que vivimos. En muchos sentidos, las personalidades convierten a los individuos en personajes, o intérpretes de un papel, una idea que está presente en la serie Clowns.
Esta serie le sirve para ndagar en la representación de las emociones y su recepción cultural, aunque, como en otras series, la fotógrafa le añade un carácter inquietante en algunas tomas, donde la paleta de colores alegre contrasta con muecas de tristeza o una expresión intimidante.
—Society Portraits (2008)
La duda sobre cómo se construye el arquetipo de la feminidad en el imaginario occidental fue algo que acompañó a Cindy Sherman desde sus primeros trabajos y que retomó casi 30 años después con Society Portraits: una serie en la que elabora retratos de mujeres con un estilo de épocas pasadas
De nueva cuenta el maquillaje exagerado y las poses aparecen como recordatorios de que los entornos sociales son construcciones que se elaboran desde la imagen. La atmósfera de los escenarios en cada toma le brinda al público herramientas para contrastar las nociones de lujo y comodidad actuales frente a las de otros tiempos.
—Fotografías para Instagram (2017- )
Cindy Sherman es una artista quien a través del tiempo ha evolucionado, tanto en el plano temático como en el técnico. Si bien su trabajo se desenvuelve principalmente en los espacios físicos, el entorno digital no es algo que le sea desconocido, ya que a través de plataformas como Instagram mantiene viva su pasión por la fotografía y su curiosidad sobre el rol que juegan los medios masivos de comunicación —en este caso digitales— dentro de la dinámica social.
Durante muchos años su perfil de Instagram estuvo en modo privado; sin embargo, en 2017 lo habilitó para que cualquier persona pudiera visitarlo. Lo que muchos espectadores encontraron fue todo un nuevo proyecto: los experimentos que Sherman realizó con varios filtros y aplicaciones de retoque fotográfico disponibles para el teléfono móvil mostraban proporciones anatómicas irreales.
Con esta serie —que aún se encuentra en desarrollo—, la artista trata de plantear una crítica a la facilidad que tenemos para modificar nuestra representación de la realidad en las redes sociales.









